15 de febrero de 2010, Heraldo de Aragón
16:19 | 17 febrero, 2010 | Comunicación y prensa
Orillas unidas y tranquilas
Juan Carlos Galtier (www.heraldo.es)
Nuestra ciudad late con múltiples iniciativas musicales. Por suerte, hay lugar para todo el mundo y gusta ver cómo los mismosmúsicos son capaces de implicarse en proyectos diferentes. Es refrescante ver a Jorge Apodaca haciendo polifonía religiosa del XVI con la Antigua Capilla Hispana y, al poco, verlo pandereta enmano haciendo música con su grupo vocal femenino Enchiriadis.
El concierto estaba anunciado como de Enchiriadis con colaboraciones de Carlos Aguirre y Juan Quintero. Finalmente, fueron ellos quienes protagonizaron la primera parte con sus voces, su piano y su guitarra. Estos instrumentos nunca han encajado bien entre sí, incluso cuando genios como Camilo y Tomatito se juntan, la magia no llega con facilidad. Aquí, si bien al principio el sonido del piano se comió por completo la guitarra, poco a poco, se produjo cierto equilibrio. Los dos argentinos desplegaron todas las canciones de su repertorio, que tienen en común la base de ritmos populares argentinos pero muy estilizados en arreglos. Esta parte fue agradable, con voces bonitas de timbre y muy argentinas, que eso sí, acabaron por ser algo monótonas.
Por fin llegaron las Enchiriadis y levantaron rápidamente el concierto. Su primera intervención fue a capella, acompañadas por las voces de los dos instrumentistas, y eso ya fue un cambio que hizo que la melodía popular sonara profunda y sentida. A partir de ahí, el repertorio se abrió para empezar con dos bayones brasileños en los que el coro lució sus capacidades expresivas a la vez que el juego polifónico se desarrolló con total limpieza. Tras una aportación española con una habanera en euskera el repertorio siguió con Piazzola, con una lograda versión de ‘Libertango’ que hubiera ganado sin el acompañamiento instrumental.
Una agradable velada, en la que Enchiriadis demostró ser una interesante pieza en el puzle musical de la ciudad.

