Sábado 7 de mayo de 2011, Heraldo de Aragón
11:48 | 10 mayo, 2011 | Comunicación y prensa
El momento de la música clásica
Juan Carlos Galtier (www.heraldo.es)
Sin lugar a dudas, a la hora de hablar de música clásica en Aragón, estamos hablando de un caso especial. Nuestra comunidad fue durante décadas, si no un páramo, sí un lugar complicado para la música. Esta situación hoy en día es muy diferente.
Pero vayamos por partes. Un primer tópico que hay que destruir definitivamente es el de que la música clásica (no entraré en delicadezas con el término, todo el mundo sabe de qué música hablamos) es algo minoritario, elitista o, incluso, caro. La música clásica es el espectáculo escénico con más público en Aragón y hay verdadera hambre de música. Al Auditoriode Zaragoza, con Ibercaja y CAI como principales patrocinadores, y gracias al gran trabajo hecho estos años por el equipo en cabezado por Miguel Ángel Tapia, acuden decenas de miles de personas, es la sala más grande y con más programación en la cultura aragonesa y sus índices de ocupación son muy altos. Echando cuentas rápidas, son más de cien mil usos anuales de conciertos de clásica solo en la sala Mozart.
Y, aunque la mayor, no es la única oferta musical que hay en Aragón. Hoy, el Auditorio Eduardo del Pueyo, en el Conservatorio, ocupa también un lugar ascendente; el Teatro Principal programa poca ópera, pero llena siempre; y hay muchos más ciclos y festivales en toda la comunidad que suelen llenar. Por poner un ejemplo, es normal ver largas colas en Independencia los días de conciertos en la CAI o, en San Cayetano, en los acertados festivales de primavera. En resumen, tenemos un panorama que, lejos de dejar a la música clásica como algo minoritario, nos la presenta como un producto cultural consumido ávidamente por decenas de miles de aragoneses. Y hasta aquí solo hemos hablado del público, no de quien se dedica a la música, sea de modo profesional o en agrupaciones (corales, bandas, etc.) amateurs. También aquí nos encontramos con otro buen puñado de aragoneses que llenan de vida nuestros barrios y nuestros pueblos, ellos también son la música de Aragón.
Y todo esto no sería posible sin los conservatorios, donde miles de niños y jóvenes se forman para ser músicos a distintos niveles, desde el disfrute básico a todas las categorías profesionales. En este plano se hace un trabajo encomiable en muchos conservatorios fuera de la capital, con ejemplos brillantes como el de Monzón, que saca adelante una orquesta y una interesante programación musical para su localidad. Mención aparte merece ya el Conservatorio Superior de Música de Aragón (con el trabajo de Purroy, Prusak y Martínez como cabezas más visibles), que ha situado a nuestra comunidad como puntera ya no a nivel nacional, sino europeo.
Pero hablar del Conservatorio Superior nos lleva a hablar no ya del público, sino de los músicos aragoneses que están destacando a nivel internacional.
Hay un dato muy importante, dentro de dos marcos muy diferentes: el académico y el profesional. Podemos decir que dos conjuntos aragoneses van a actuar en el plazo de un año en la sala de conciertos más importante del mundo: la Filarmónica de Berlín. Hoy mismo lo hace la Camerata Aragón del Conservatorio Superior, acompañada además por cuatro de sus solistas.
Dentro de un año, y ya como coronación a una carrera que los ha llevado por todo elmundo, tocará en Berlín Al Ayre Español, el brillante proyecto de uno de los grandes en la dirección, el zaragozano Eduardo López Banzo, cuya trayectoria junto a su grupo lo sitúa a la altura de los directores más grandes que, como él, vienen del barroco, pero abarcan con éxito otros repertorios. Habría mucha más gente con proyectos emergentes a la que mencionar: de Enigma, Los Músicos de su Alteza, la Camerata Santa Cecilia de Teruel o la Orquesta de Cámara del Maestrazgo al grupo Enchiriadis, pasando por cantantes líricos como Isaac Galán, Eugenia Enguita o Eduardo Aladrén, por citar varios que ya se baten el cobre en escenarios europeos.
Con este panorama, tenemos la fotografía de una forma de cultura fundamental, tanto cualitativa como cuantitativamente, para Aragón, sin la que ningún proyecto estratégico cultural serio puede estar completo. El reto es mantener los apoyos a todos los proyectos de calidad que brotan e intentar dar salidas coherentes a la gran cantera de músicos que genera ahora mismo Aragón.

