Información
Secciones
- Actualidad (37)
- Comunicación y prensa (15)
- Repertorio (4)
Enlaces
- Facebook de Enchiriadis
- Agenda Aragon
Camerata ad Libitum
European Fed. Young Choirs
Fed. Aragonesa de coros
Fed. de Coros de Navarra
Int. Fed. for Choral Music
Música Mundi
Polo vallejo
Red Aragonesa Espacios Escénicos
Victor Rebullida
Womens Choral Music
15 de febrero de 2010, Heraldo de Aragón
16:19 | 17 Febrero 2010 | Comunicación y prensa
Orillas unidas y tranquilas
Juan Carlos Galtier (www.heraldo.es)
Nuestra ciudad late con múltiples iniciativas musicales. Por suerte, hay lugar para todo el mundo y gusta ver cómo los mismosmúsicos son capaces de implicarse en proyectos diferentes. Es refrescante ver a Jorge Apodaca haciendo polifonía religiosa del XVI con la Antigua Capilla Hispana y, al poco, verlo pandereta enmano haciendo música con su grupo vocal femenino Enchiriadis.
El concierto estaba anunciado como de Enchiriadis con colaboraciones de Carlos Aguirre y Juan Quintero. Finalmente, fueron ellos quienes protagonizaron la primera parte con sus voces, su piano y su guitarra. Estos instrumentos nunca han encajado bien entre sí, incluso cuando genios como Camilo y Tomatito se juntan, la magia no llega con facilidad. Aquí, si bien al principio el sonido del piano se comió por completo la guitarra, poco a poco, se produjo cierto equilibrio. Los dos argentinos desplegaron todas las canciones de su repertorio, que tienen en común la base de ritmos populares argentinos pero muy estilizados en arreglos. Esta parte fue agradable, con voces bonitas de timbre y muy argentinas, que eso sí, acabaron por ser algo monótonas.
Por fin llegaron las Enchiriadis y levantaron rápidamente el concierto. Su primera intervención fue a capella, acompañadas por las voces de los dos instrumentistas, y eso ya fue un cambio que hizo que la melodía popular sonara profunda y sentida. A partir de ahí, el repertorio se abrió para empezar con dos bayones brasileños en los que el coro lució sus capacidades expresivas a la vez que el juego polifónico se desarrolló con total limpieza. Tras una aportación española con una habanera en euskera el repertorio siguió con Piazzola, con una lograda versión de ‘Libertango’ que hubiera ganado sin el acompañamiento instrumental.
Una agradable velada, en la que Enchiriadis demostró ser una interesante pieza en el puzle musical de la ciudad.
5 de julio de 2009, Heraldo de Aragón
11:13 | 7 Julio 2009 | Comunicación y prensa
La humildad del grande
Luis Alfonso Bes (www.heraldo.es)
‘A CAPELLA’, sin necesidad de instrumentos que den la pauta, sin acordes que sirvan de guía, el grupo vocal femenino Enchiriadis demostró que forma parte de la elite coral no solo en Aragón, sino que aguanta la comparación con los mejores coros de su naturaleza nacionales e internacionales. Y esto lo han conseguido en tan solo cuatro años, sin autocomplacencias, sin grandes presupuestos, con humildad y trabajo bien hecho.
En Virita Criosa, de T. Jennefelt, resaltaron bien sus sonoridades transparentes con una línea de canto embellecida con un envoltorio armónico de emulación instrumental. El desafío de las difíciles armonías en disonancia no alteró una afinación en todo momento irreprochable. A lo largo del concierto dejaron claras las razones de su incipiente éxito: una grandísima articulación, con timbre bello, fraseo bien acentuado, emisión decidida siempre con absoluto control del volumen y una impostación generalmente profunda, incluso en esos agudos femeninos.
La dirección de Jorge Apodaca dejó una impronta indeleble en el resultado sonoro, con un control inequívoco del ritmo, sin caer en las laxitudes propias de concepciones intuitivas del tempo.
Tras las explicaciones del presentador Juan Barbacil, Apodaca, verdadero metódico del sonido, redistribuía la posición de su coro para atacar un Salve Regina, de J. Busto, con depuradísimo empaste, seguido del tonal Kyrie, de H. Hammarström, donde el conjunto se zambulló en un flujo sonoro homogéneo, una única corriente acústica con tal grado de compenetración que las coralistas parecieron entrar en un placentero estado alfa.
Un misticismo que siguió en el Ave Verum, de F. Poulenc, que surgió profundo, con melismas de gran belleza, al igual que su Le petit garçon malade, cuyos cromatismos resonaron bien dotados de eficacia expresiva en el colosal Teatro Romano. El único pero fue el aforo de la azotea que, restringido a 125 plazas -de ellas 70 sentadas-, dejó fuera a mucha gente, mientras que semejante graderío romano de seis mil plazas permanecía vacío ahí abajo. Inaccesible para la música. Toda una paradoja.
Algo corto el concierto, de menos de una hora, y excesivo ruido, en algunos momentos, procedente de la planta calle.
Leer artículo en formato PDF.
31 de mayo 2009, El Diario Vasco
10:54 | 2 Junio 2009 | Comunicación y prensa
El coro femenino Enchiriadis se impuso en el certamen de La Antigua
Iñaki Urteaga (www.diariovasco.com)
El grupo vocal femenino Enchiriadis, de Zaragoza, se hizo con el XI Antigua Abesbatzak Lehiaketa celebrado ayer en la ermita de La Antigua de Zumarraga. «Ha sido una sorpresa. Son meses de trabajo intenso y el premio supone un impulso y un refrendo. Estoy muy agradecido», afirmó Jorge Apodaca, su director. La coral maña, integrada por una veintena de chicas con edades comprendidas entre los 25 y los 35 años, interpretó un «repertorio elegido para competición. Queríamos que mostrase los diferentes colores, el rango dinámico… nuestra especialidad son las obras contemporáneas. De hecho, algunos compositores han hecho obras especialmente para nosotros», sostuvo Apodaca.
Para Aitor Sáez de Cortazar, uno de los miembros del jurado, la coral ganadora es «en resumen, un muy buen instrumento coral combinado con un buen concepto de la música en casi toda circunstancia. Es el coro que más claros tenía los conceptos musicales». El certamen citó a cuatro agrupaciones, dos en la modalidad de voces mixtas y otros dos en la de voces iguales. La coral maña ganó en la primera de ellas, mientras que Amillena abesbatza, de Durango, lo hizo en la segunda. Finalmente, por haber obtenido la mayor puntuación, Enchiriadis se convirtió en el ganador absoluto del certamen. El premio le permitirá representar a Antigua Abesbatzak Lehiaketa en el Gran Premio de Canto Coral que se celebrará el año que viene en la localidad alicantina de Rojales.
Además los dos coros ganadores recibieron un trofeo y 1.200 euros en metálico, respectivamente. Los otros dos coros que participaron en el concurso de La Antigua fueron los gasteiztarras Crescendo abesbatza y los madrileños Xenakis.
Certamen renovado
Este año Antigua Abesbatzak Lehiaketa ha sido renovado disminuyendo el número de coros participantes y aumentando la calidad de los mismos. «El concurso ha mejorado notablemente. Se ha mantenido un nivel de calidad alto, sin altibajos. Los cuatro coros eran muy buenos. Hemos podido disfrutar de estilos muy diversos, pero todos de calidad», afirmó Iñaki Cárcamo, responsable técnico del concurso de canto coral. «Al haber menos coros la duración del certamen ha sido menor por lo que ha resultado más asequible. Además hemos tenido la suerte de que saliese un día espléndido. La valoración no puede ser más positiva», añadió.
Otra de las novedades que presentó el certamen fue la actuación de Izaro abesbatza, finalista del concurso Oh happy day. que cantó fuera de concurso amenizando la espera de la deliberación del jurado. «Hemos apostado por crear un espacio al que poder traer cosas novedosas dentro del mundo coral. Hay que dejar atrás estereotipos. Es obligación de este certamen mostrar cosas nuevas a la sociedad», afirmó Cárcamo.
Leer artículo en formato PDF.
23 febrero 2009, El Periódico de Aragón
13:55 | 23 Febrero 2009 | Comunicación y prensa
Polo Vallejo
Joaquín Carbonell (El Periódico de Aragón)
- ¿Cómo descubrió a los Wagogo?
- Por una atracción visceral hacia el continente africano y todas sus culturas; y luego por mi afición a la polifonía, el canto a voces. Me enteré de que en Tanzania existía un pueblo que cantaba siempre a diferentes voces y quise conocerlo.
- Ya lleva doce años.
- Sí, he realizado un trabajo formal de tesis sobre su universo musical: grabado, transcrito y analizado.
- Incluso ha traído a algunos coros a España y Europa.
- No solamente a festivales, sino que hemos participado en universidades y escuelas de música, para mostrar la complejidad y refinamiento de estos pueblos.
- ¿Qué piensan ellos?
- Ellos son agricultores y ganaderos, muy refinados. Les fascina la cultura occidental, pero después de una época intensa de estar aquí, están deseando volver a su tierra.
- ¿Qué tiene su música?
- Ellos cantan una serie de estructuras, siempre las mismas con flexibilidad, para incorporar textos que van cambiando. Y todo lo hacen con una concepción polifónica.
- Y usted se presentó ante ellos como profesor de música.
- Sí, y no lo comprendían. Para ellos es como ser profesor de respirar. Allí la música no la enseña nadie, es como caminar…
- ¿Dónde aprenden todo esto?
- Tradición oral, se transmite de generación en generación y de boca a oído. Nadie enseña a nadie y todos aprenden la música.
- ¿Europa no tiene este concepto musical?
- En España, no. Hay tendencia a cantar a dos voces, por ejemplo la jota. Pero la polifonía implica independencia entre las voces. Lo extraordinario es que pensábamos que el tipo de polifonías pertenecía a la cultura occidental, y nos encontramos con estos pueblos, que los hay también en el Este de Europa y Oceanía, que lo tienen incorporado a la vida cotidiana.
- Ahora trabaja en Georgia.
- Sí, por el mismo motivo, porque es un pueblo donde se practican polifonías vocales. Hay nexos comunes con los Wagogo.
- ¿Existen discos?
- Sí, he grabado todo el patrimonio musical de los Wagogo en Tanzania, incluso un documental que está en fase de montaje. Y estoy haciendo lo mismo en Georgia. En mi página web hay información de todo lo que hablamos.
- Y hoy está en Zaragoza…
- Sí, he venido a impartir un curso en el Conservatorio profesional y a ensayar con Enchiriadis, para el que he compuesto una pieza polifónica.
- ¿Se asemeja en algo Enchiriadis a lo que ha estudiado?
- Al escuchar sus músicas descubrí una cualidad vocal muy particular, muy atractiva, con un color cálido en las voces, y con una dedicación meticulosa.
18 agosto 2008, Badische Zeitung
13:13 | 18 Agosto 2008 | Comunicación y prensa
Vokalensemble ein Höhepunkt der Domkonzerte
(Badische Zeitung)
Sie nennen sich Vokalensemble Enchiriadis Saragossa und machten ihrem Namen am Samstag auch im Rahmen der diesjährigen Domkonzerte Ehre. Der erste Preis, den sie beim Chorwettbewerb dieses Jahr in Burgos erreichten, bestätigt dieHomogenität,mit der sie interpretieren können. Ensemble steht für die Einzelkompetenz jedes Mitglieds. Enchiria, Musiktheorie, setzen sie in besonderem Maße um. Selbst der Name ihrer Heimatstadt scheint Verpflichtung zu sein.
Leer artículo completo en formato PDF.
18 agosto 2008: Suedkurier
13:01 | | Comunicación y prensa
Enchiriadis Zaragoza entusiasmó al público con la diversidad e intensidad de sus voces
(www.suedkurier.de)
Se llaman Conjunto Vocal Enchiriadis Zaragoza e hicieron honor a su nombre el sábado en el marco de los conciertos de la catedral de este año. El primer premio conseguido este año en el concurso de Burgos confirma la homogeneidad con la que interpretan. El conjunto representa la capacidad individual de cada uno de sus miembros. Enchiriadis, tratado musical, lo aplica de una manera muy especial. Incluso el nombre de su ciudad parece obligar.
Las catorce voces femeninas y una voz masculina son músicos profesionales con una técnica vocal, articulación y formación del sonido extraordinarios. Su fundador y director, Jorge Apodaca Aisa, es uno de los solistas de la opera Carmen de Bizet que se representa en la EXPO 2008. Así pues el coro está formado por dieciséis individuos de gran rendimiento que se deben tanto a la comunidad musical como a su diversidad.
En el undécimo concierto de la catedral la heterodoxia saltaba a la vista. El coro se dispone en un círculo histórico y no como bloque de voces. Se sitúan ante atriles de manera que los brazos liberan el pecho y posibilitan la resonancia para el volumen de la voz. Estas 15 voces son capaces de llegar a la altura de un coro muy grande. Una sola de las voces llena la catedral incluso desde la parte alta del coro. Esto le da al director posibilidades dinámicas sin límites y Aisa sabe sacar partido de ellas. El timbre de cada una de las voces lisonjea al oído. A las altas sopranos no se les oye ni una pizca de estridencia. Las altos alcanzan profundidades fuera de lo común de manera que las cantantes en conjunto femenino están homogéneamente integradas tanto en el timbre como en la tesitura.
La posibilidad de destacar a cada una de las voces es otro de los tesoros de los que dispone Aisa. Con la mirada, los dedos, los brazos y el movimiento del cuerpo no solo dirige si no que también indica las zonas del pecho de las que debe salir el sonido que él quiere. Antes de cada canción canta de forma melódica y rápida algunos tramos difíciles adelantando de esa manera los temas y los motivos para los espectadores, lo cual hace el concierto más transparente.
El repertorio del siglo XIX y predominantemente del XX rememora todo tipo de estilos y revela la competencia rítmica del coro. Christoph Wartenweiler introducía el órgano en ocasiones como una voz más. Al profesor de la escuela de música de St. Gallen no le resultó difícil ni siquiera cuando la distancia de la nave central le privó del contacto directo con el director. Su actuación no supuso en ningún momento una competencia a las voces sino que las complementaba. Ya en otros conciertos en la catedral había dejado claro que se podía confiar en el con estos desafíos dinámicos. Wartenweiler fue el complemento ideal para el coro. En los solos de órgano exhibió nuevamente su riqueza de ideas y conocimiento de la materia como director de los cursos de improvisación. También complementó el concierto con su propio repertorio de Bach, Fauré, Rheinberger y Guilmant.
La ultima moneda en este cofre del tesoro que fue el concierto fue el aprovechamiento de la diversa acústica de la catedral. El coro se desplazó del órgano a una formación en el altar central, cantó en círculo bajo la cúpula o desde las columnas. En el bis un clarinetista asumió la voz principal. Su melodía Kelzmer terminó siendo una alfombra de gran colorido para las voces del coro que cantaba desde las columnas. Mientras las vocalistas se dirigían hacia la salida por los laterales, el clarinete les seguía por el centro. Esto pintó un cuadro de sonido de gran intesidad en la catedral. Sólo el órgano lo habría podido intensificar más. Entre los conciertos de la catedral, en los que suele haber una gran calidad, este undécimo concierto se ha convertido en uno de los highlights.
Leer artículo original en alemán en: www.suedkurier.de o ver en formato PDF.
17 julio 2008, Heraldo de Aragón
13:42 | 17 Julio 2008 | Comunicación y prensa
A Enchiriadis le sonríe el éxito
Mariano García (Heraldo de Aragón)
Música Enchiriadis es un códice medieval en el que, por vez primera, aparece una composición a dos voces. De ahí tomó la idea Jorge Apodaca para dar nombre a un proyecto que llevaba tiempo madurando y que se ha convertido en uno de los más singulares (y exitosos) del panorama cultural aragonés: un coro femenino, en un país en el que el canto se orienta predominantemente hacia los solistas. En Enchiriadis se dan cita enfermeras, veterinarias e ingenieras de profesión. Pero todas tienen algo en común: una enorme cultura musical y una voz brillante y experimentada. Es lo que une, por ejemplo, a la vocalista de Almagato y a dos hermanas que cantaron en el Coro de Madrigalistas de Lima. Ello explica, además, que el coro solo celebre un ensayo al mes. “Encontrar voces de calidad exige una búsqueda -señala Jorge Apodaca-, pero luego tiene sus ventajas. Las componentes del grupo tienen tanta calidad, que con el trabajo que hacen en casa y un ensayo conjunto al mes resulta suficiente. Son voces con mucha experiencia y no necesitan más”.
Enchiriadis es un grupo con idéntidad de género, “que se enorgullece de ser femenino, aunque el director sea hombre” y cuyo repertorio se remonta al Romanticismo y llega a nuestros días: Britten, Holst, Poulenc, Fauré, Raminsh, Laporte, Javier Busto, Juan Quintero… En realidad, enfocan el trabajo con amplitud de miras. Y con una puesta en escena original: han llegado a cantar sentadas en círculo. Aseguran llevar “vida de topo”, pero la primera vez que han concursado fuera deAragón han ganado el primer premio: el Certamen de Habaneras de Mirandade Ebro. “Ha sido importante, porque así hemos entrado en el grupo selecto de los coros que ganan premios nacionales”. Pero ya hay más gente que ve su calidad. A finales de agosto Enchiriadis parte de gira por Suiza y Alemania: Berna, Friburgo… Y, mientras, se preparan para explorar el repertorio americano y, también, el folclore español. Desde nuevos enfoques. “Nos gustaría hacer un tríptico dedicado a la jota, el bolero y la seguidilla”, revela Apodaca.
Enchiriadis está formado por Irene Fernández de Luco, Alicia Bel, Vanesa García, Teresa Reula, Ana Adivinación, Raquel Agudo, María Arreche, Marta Domínguez, Emilia Fabregat, María José Moreno, María José Santamaría, Patricia Badián, Cristina Vicente, Petit y Piera Ciruelos, Montserrat Amador, Teresa Ballestín, Rosa Picazo, Nines López, Aline Lebrero y Raquel Burón.
Leer artículo en formato PDF.
23 junio 2008: El Correo Digital
13:15 | 23 Junio 2008 | Comunicación y prensa
El coro Enchiriadis se llevó para Zaragoza el premio del III Certamen de Habaneras
A. Gómez (El Correo Digital)
Por segundo año consecutivo el primer premio cayó del lado de una coral de voces blancas. De ellas se nutre el Enchiriadis que acabó convirtiéndose en el vencedor de la tercera edición del Certamen de Habaneras. El palmarés se completó con el Ochote Orbela de Pamplona y el Coro Quercus Robur de la localidad albaceteña de Villarrobledo.
Aun cuando suene a tópico, el jurado tuvo dificultades a la hora de deliberar. De hecho uno de sus miembros comentaba segundos después de establecer el fallo definitivo que “hemos tenido que recurrir a las grabaciones”. Además se le oyó decir que “el modo de interpretar la habanera obligatoria ha sido decisivo”.
Sin duda que los expertos se encuentren ante tesituras así demuestra que año tras año el nivel del certamen mirandés se está superando. Así se reconoció por los expertos y por el público que, tres sábados consecutivos llenó el salón de actos de la Casa de Cultura. Esa circunstancia es la que hace pensar a los organizadores, el Coro de Los Veteranos, que se precisan cambios.
“El año que viene tendremos que apostar fuerte por el Multifuncional. Va a ser difícil pero hay que ir pensándolo porque este lugar se queda pequeño”, reconoció un satisfecho Emilio Blanco, coordinador del certamen.
Con la vista puesta en el futuro pero aun en el presente, el concurso estuvo plagado de anécdotas en la tercera y última jornada; día que sirvió también para mostrar los agradecimientos pertinentes a todos los que de un modo u otro colaboran para que el certamen sea una realidad.
Por delegación
Dado que la participación de los coros se distribuye en tres jornadas, en la última sólo el director del segundo clasificado pudo recoger el premio en persona. Enchiriadis y Quercus Robur tuvieron ‘delegados’.
El tercer premio se fue para Villarrobledo y avatares de la vida, quienes consiguen ese puesto reciben una réplica del quiosco de la plaza de España, donde toca la banda. Lugar que le es familiar a su directora y natural de Villarrobledo, Mari Mar Magán. Se mostró orgullosa de representar a los suyos y apuntó que “hay que alabar a los Veteranos por ser capaces de organizar esto que implica tanto trabajo. Nos tenemos que sentir orgullosos de este tipo de encuentros que sirven para que se entremezclen las culturas”.
El León de Oro fue para Enchiriadis. El coro estaba actuando en Alcañiz y el premio lo recogió Santiago Apodaca, padre de su director. Apostó porque “esto continúe”.
Artículo en: www.elcorreodigital.com
Marzo 2008, Revista Ritmo
16:25 | 10 Marzo 2008 | Comunicación y prensa
Exquisita ceremonia coral
Víctor Rebullida (Revista Ritmo)
Los conciertos de Navidad suelen ser tan tradicionales como convencionales. No así el del coro femenino Enchiriadis. Jorge Apodaca les dirigió en obras navideñas de Tavener, Vaughan Williams, Rutter, Susa y Britten. Gloria Martínez acompañó con el arpa en varias de ellas, destacando ella y el coro en la Ceremony of Carols de Benjamín Britten. En la obra de Corvad Susa intervinieron junto al arpa Actea Jiménez con la marimba y a la guitarra Alberto Royo.
Cada vez que este coro zaragozano canta la Ceremony se supera, dando buena muestra de las excelencias de esta formación vocal. Con el paso del tiempo esta agrupación polifónica irá consolidándose y ganando una solera que bien podrían convertirle en un referente de la música coral nacional.
6 enero 2008, Heraldo de Aragón
15:55 | 6 Enero 2008 | Comunicación y prensa
Una ceremonia coral
Víctor Rebullida (Heraldo de Aragón)
Navidad es tiempo de conciertos corales cuando el resto del año se resiente. Tal vez sea el ablandamiento de corazón propio de estas fechas más que un convencimiento de la importancia del canto coral en la formación musical de los pueblos. Si bien es cierto que el número de coros es abundante, no todos alcanzan los mínimos para poder incluirse en las principales programaciones. Pero fuera y aquí mismo los hay que van ganándose un lugar en esos foros y Enchiriadis es uno digno de atención y seguimiento.
Su propuesta navideña no era al uso. Un programa bien trabado en torno a la Navidad, a compositores ingleses y norteamericanos, y al arpa como instrumento acompañante.
La sala Mozart, en su inmensidad, no se tragó al conjunto, que consiguió adaptar su canto a la acústica del nuevo espacio (en un principio el programa iba destinado a la sala Luis Galve pero en ella se realizaban trabajos). Se presentaron con “A Nativity”, de Tavener, a cinco partes, en la que se notó un poquitín de temor a la sala que rápidamente fue superado en la obra de Vaughan Williams “On Christmas Night”, de tierna melodía y en la que intervino el arpa. De Rutter, dos de las piezas de “Dancing Day”, para coro a tres voces con arpa publicadas en 1974, mostraron un lado amable de la música británica del siglo XX. Concluyó la primera parte con una curiosa obra del norteamericano Conrad Susa escrita en 1992 sobre cantos navideños hispanoamericanos, aunque la mayoría son españoles. Son diez temas en los que el toque sudamericano lo pretende dar el autor incluyendo una guitarra y una marimba. El tercer instrumento, el arpa, es un homenaje a Britten y su “A Ceremony of Carols”. Los cuatro villancicos de esta “Carols and Lullabies: Christmas in the Southwest” (título completo) son cantados prácticamente tal y como son y la instrumentación da cierto color pero nada más. La guitarra debe amplificarse para poderse oír bien y el trabajo de Susa, francamente, no incluye ninguna idea original que mejore cualquiera de los arreglos habituales de estos villancicos.
“A Ceremony of Carols” era la gran obra del día por su peso específico y por lo que exige a cantantes y arpista. Cada vez que Enchiriadis canta esta obra se supera. Tanto las partes corales como las intervenciones solistas dejan un sabor de boca insuperable y son prueba palpable de las excelencias de esta formación. El paso del tiempo hará ganar seguridad y solera a este coro pudiendo convertirlo en un referente de la música vocal aragonesa dentro y fuera de la Comunidad.

